Severo control de calidad
Los compradores de patatas holandesas reciben sólo tubérculos de la mejor calidad.
A su grandes expectativas se responde con el control integral de la calidad. Esto quiere decir que toda la cadena se esfuerza para obtener la mejor calidad durante todo el proceso, desde la cosecha hasta el almacenamiento, pasando por la conservación, la clasificación, el embalaje y, por supuesto, la distribución. El material de siembra holandés, considerado por el sector como uno de los mejores del mundo, constituye la materia prima para la patata de consumo. Sólo las patatas de siembra certificadas por el NAK (Servicio General de Inspección de Semillas y Material de Siembra) pueden usarse para el cultivo de patatas de consumo. Durante el cultivo, y después de la cosecha, las patatas son sometidas a severos controles de calidad realizados por el AID (Servicio General de Inspección) y el PD (Servicio Fitopatológico) que garantizan que sólo se comercialicen patatas de consumo sanas y de gran calidad. Para ello, ambos servicios centran sus observaciones en potenciales enfermedades, deficiencias de calidad, variedad pura, clasificación cuidadosa y embalaje cuidadoso.

