País de las patatas
Holanda es el país de las patatas por excelencia, donde su cultivo es una tradición que viene de muchos siglos atrás. El clima marítimo templado y el suelo fértil hacen de Holanda una zona para el cultivo ideal de patatas.
Además, la especialidad y el alto nivel de conocimiento de los cultivadores han hecho de la patata holandesa un producto de prestigio mundial. Sin duda alguna, el gran éxito de una de las variedades holandesas de patatas, la Bintje, ha contribuido en gran medida a la consecución de este prestigio. Desde hace casi un siglo, la Bintje es una de las variedades preferidas por los productores, comerciantes y consumidores del mundo entero. No obstante, Holanda ofrece muchas más variedades de patatas de calidad.
En este momento conocemos en Holanda unas 250 variedades de patata, de las cuales 80 se cultivan como patata de consumo. Las patatas se diferencian en cuanto a la calidad culinaria, el tamaño, la forma, el color de la piel y de la carne, el sabor, la facilidad de pelado, el contenido de materia seca y el momento de la cosecha. El surtido holandés se está ampliando continuamente con nuevas variedades, satisfaciendo con ellas los deseos del consumidor actual. La estrecha colaboración entre los productores, investigadores científicos, comerciantes, distribuidores de productos alimenticios, organizaciones de consumidores y grupos ecologistas es única en el mundo. El sector holandés de patatas centra sus esfuerzos e inversiones en la obtención de nuevas variedades y de métodos de cultivo ecológicos. De esta forma se garantiza la alta calidad no sólo de las patatas, sino también del medio ambiente, tanto en la actualidad como en el futuro.

